viernes 19 julio, 2019
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Alertan por la suba del valor de los medicamentos y la baja del consumo

Los adultos mayores son los más afectados: entre 2015 y 2019, la jubilación aumentó 172 por ciento y los fármacos superaron este porcentaje ampliamente. “Se nota la baja en la compra de medicamentos en todo el país”, marcaron desde el Colegio de Farmacéuticos de La Matanza.

Como un líquido que penetra en cada resquicio, la crisis se filtra en todos los ámbitos. Y, ahora, por sobre todo, a los sectores más vulnerables.

En septiembre de 2018, por ejemplo, la degradación del Ministerio de Salud a Secretaría significó un nuevo tramo en el camino de retroceso del Estado. A la vez, fue la antesala de otras acciones, como la profundización de la falta de inversión en materia de infraestructura y el déficit de insumos, que hoy empiezan a mostrar sus consecuencias.

En ese reordenamiento de prioridades, uno de los sectores más postergados es el de los jubilados. Un reciente informe realizado por la Asociación Latinoamericana de Gerontología Comunitaria (AlGeC), junto a otras organizaciones, sostiene que “la jubilación mínima en abril de 2019 asciende a 10.410 pesos, lo que implica un aumento de 172 por ciento entre mayo de 2015 y la actualidad (abril 2019), mientras que la inflación en los precios de los medicamentos, en el mismo período, alcanzó un 266 por ciento”.

Otro estudio, que tomó estado público la semana pasada, refleja la suba y refuerza la lectura sobre la tendencia. El Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda, que realizó otro recorte temporal, sostiene que “se registró un incremento del orden del 252 por ciento en los últimos tres años”.

Lo que no puede faltar

Mauricio Muraca de la Torre, vicepresidente del Colegio de Farmacéuticos de La Matanza, resaltó que “se nota una baja en las compras de medicamentos en todo el país”. “Con el PAMI, los jubilados pagan con descuentos, pero, como muchas veces no les alcanza, eligen qué medicamento llevar”, marco.

Al respecto, la titular de la Secretaría de la Tercera Edad local, Eva Jorge, planteó que este escenario se traduce en una “fuerte angustia para los jubilados”. “En cuanto a los remedios, hay dos cuestiones: por un lado, se cobra poco, y, por otro, hubo un gran aumento”, dijo, y remarcó que se trata de “productos que no pueden faltarles (a los mayores)”. “Debido a su edad, los necesitan mucho”, completó.

En este sentido, el defensor de la Tercera Edad a nivel nacional, Eugenio Semino, recordó que, el año pasado, “los precios de los medicamentos tuvieron un alza (en promedio) más alta que la inflación y, además, los jubilados perdieron cerca de veinte puntos en cuanto al poder adquisitivo de su haber”.

Se trata de un complejo escenario que no ofrece muchas alternativas. Algunos ancianos, como no pueden adquirir los productos recetados, contó, “se automedican”. “O, también, disminuyen las dosis, lo cual es grave porque, en su mayoría, se trata de medicamentos para patologías crónicas y cortar el tratamiento recrudece enfermedad”, cerró.