sábado 15 diciembre, 2018
Ultimas noticias

Aumentan los esfuerzos para asistir a la creciente demanda de alimentos

A fines de 2015, la Secretaría de Desarrollo Social local asistía a 7.900 familias. Hoy, 45 mil familias reciben un bolsón de comida. Red solidaria, Manos a la olla y Juntos por más acción, tres organizaciones comprometidas que suman, desde otros espacios, sus voluntades.

La postal se repite en distintas esquinas del país. Y se multiplica con la misma velocidad con la que preocupa. Por estos días, crecen los esfuerzos de organizaciones sociales para cubrir la creciente necesidad alimentaria. Lejos de ser la excepción, el Distrito es parte de una difícil realidad que sacude, cada vez más, a distintos sectores.

Fabián Cornejo es el titular de Red Solidaria La Matanza y, desde hace varios años, recorre los barrios del Partido para ayudar a sobrellevar las necesidades alimenticias de los más necesitados. Según sus palabras, la organización debió duplicar sus esfuerzos para darle una respuesta a la creciente demanda. “Durante el año anterior, repartíamos cerca de 380 platos. Y, la semana pasada, entregamos 780”, reveló Cornejo.

En esta dirección, explicó que, en función de los datos que pudieron recabar durante las recorridas, el 85 por ciento de las personas que son beneficiadas por la ONG, están en situación de calle. En tanto que, el porcentaje restante “vive bajo techo, pero tiene complicaciones para hacerse de un plato de comida de forma regular”.

“Nos hemos encontrado con mucha gente que ha quedado desempleada o que fue desalojada, por lo que no tienen un lugar donde parar. Otro de los casos que se repite es de los ancianos a los que ya que no les alcanza la jubilación y tienen que salir a pedir”, sumó.

Una red de voluntades 

La ONG que lidera Cornejo realiza distintos recorridos con el objetivo de cubrir territorialmente uno de los partidos más densamente poblados, populares y grandes del país. “Nosotros trabajamos en los centros comerciales y en las principales avenidas de los barrios que visitamos, hacemos foco en las localidades más alejadas del centro como Virrey del Pino, Gregorio de Laferrere y González Catán. A Ramos Mejía, por ejemplo, no llegamos a cubrirla con regularidad”, señaló. Tal vez, de forma implícita, las ONG’s realizan una verdadera red en la que se entrelazan los brazos solidarios.

 

Por esta razón, hace un año, nació Manos a la olla, una organización que se propone llevarle un plato de comida caliente a decenas de personas en situación de calle que frecuentan la localidad de Ramos Mejía. “Cada jueves, que es el día en que nos juntamos, llegan cerca de 30 personas a la estación para recibir su porción de comida. Pero estamos sorprendidos porque, desde hace un tiempo, esa cifra no disminuye.

 

Al contrario, en varias ocasiones aumenta”, contó, desde la organización, Diego Gatto. “Además de colaborar, es un momento para compartir y muchos de los que asisten nos cuentan que perdieron sus trabajos o que no encuentran un lugar donde vivir. Esto es algo que se repite”, sumó. “En los comedores, esta realidad es más cruda. En el caso de Ebenezer, que está en González Catán, por ejemplo, no deja de sumarse gente continuamente. Este es un dato que se multiplica en distintos barrios y nos preocupa”, problematizó Carolina Suárez, de la agrupación Juntos por más acción.

Desde la secretaría de Desarrollo Social, María Laura Ramírez confirmó, con datos, la preocupación oficial respecto a este sombrío panorama que, en los últimos meses, no hizo más que crecer. Según indicó funcionaria, a fines de 2015, 7.900 familias retiraban el bolsón de comida de distintas delegaciones. Hoy, esta cifra escaló a 45 mil. “En lo que respecta a la copa de leche, estamos asistiendo a los 130 jardines comunitarios del Distrito, puesto que la demanda creció en estos espacios”, remarcó Ramírez.