martes 18 junio, 2019
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Con el Metrobus en marcha, comerciantes esperan un repunte en las ventas

En San Justo, tras varios meses con calles obstruidas y colectivos que dejaron de pasar, la actividad quedó muy resentida. “Caímos entre 60 y 65 por ciento”, aseguraron.

Luego de que, el viernes pasado, quedara inaugurado el Metrobus de La Matanza, el centro comercial de San Justo empieza a acomodarse a esta nueva realidad. Mientras algunos están satisfechos porque lograron que las líneas vuelvan a circular por las calles del centro para reactivar la demanda, otros explican que la caída fue tan fuerte que no es fácil de remontar.

En diálogo con el programa El día de mañana de Radio Universidad, Marcelo, propietario desde hace 25 años de un kiosco sobre Ruta 3, aseguró que los locales ubicados sobre esa arteria, que perdieron las paradas de colectivos, “se ven muy perjudicados”.

«Sabemos que la situación es difícil en general pero, acá, nos pegó todavía más», criticó un comerciante.

“Los matanceros nos merecemos calidad de vida y creo que el Metrobus es un paso adelante pero, por otro lado, a los comerciantes nos desviaron los colectivos durante cinco meses y en plena temporada de trabajo, entonces el impacto en las ventas fue muy fuerte, caímos 60 o 65 por ciento y repuntar va a ser difícil, porque el cliente no camina más por la vereda, sino por los andenes”, analizó en ese sentido.

En tanto, explicó que “la presión tributaria y de tarifas es cada vez mayor, pero con la caída en las ventas que sufrimos, la ecuación nos da cercana a la quiebra”. “Tenemos que ver si agudizamos las ventas, promociones y ofertas, pero estamos muy complicados. Sabemos que la situación es difícil en general pero, acá, nos pegó todavía más”, lamentó luego.

[ctt template=»5″ link=»znqa7″ via=»yes» ]Metrobus: Marcelo, comerciante desde hace 25 años, aseguró que los locales ubicados sobre Ruta 3 que perdieron paradas de colectivos “se ven muy perjudicados”[/ctt]

Para ejemplificar la caída en la demanda, Marcelo contó que “antes del inicio de las obras, se vendían cien alfajores por día”. “Ahora, vendemos 30, entonces para llegar de nuevo al nivel que teníamos antes va a ser arduo. Con llegar a 70, nos conformamos”, sumó.

Por último, el comerciante observó que las consecuencias de este impacto en la actividad “van formando una cadena”. “Mi proveedor ya no viene todos los días, sino día por medio, entonces él también tiene menos plata para cargar nafta o para comprarse ropa, entonces es un círculo vicioso”, cerró.