martes 18 junio, 2019
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El futuro de la beatificación de Mugica: «Francisco abrió nuevas puertas a entender el martirio», anticiparon

El padre «Tano» Nicolás Angelotti recordó el caso reciente de los llamados «Mártires Riojanos», beatificados en abril pasado, quienes también fueron asesinados, como el obispo Romero, de El Salvador. «En la Iglesia argentina, hay un reconocimiento de muchos hombres y mujeres que, en una época difícil del país, supieron estar a la altura de las circunstancias», planteó.

En gran parte de la comunidad católica argentina, permanece la expectativa sobre la posibilidad de que, en un futuro, la Iglesia beatifique al padre Carlos Mugica, en un proceso lento en el marco de los tiempos eclesiales católicos. Al respecto, el padre «Tano» Nicolás Angelotti, quien vive en el barrio matancero de Puerta de Hierro desde 2017 -zona donde desarrolla su labor pastoral y social-, anticipó, en diálogo con El1 Digital, que “el Papa Francisco fue abriendo nuevas puertas a entender sobre todo el martirio”.

En este sentido, cabe recordar que, en el marco del Derecho Canónico, en el caso de los mártires, la Iglesia no exige milagros probatorios, sino solamente la autenticidad del martirio del candidato o candidata a ser declarado Beato o Beata. Este fue el caso del proceso de beatificación del obispo Enrique Angelelli, asesinado en 1976, en medio de la dictadura cívico-militar, al igual que sus compañeros sacerdotes Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville y el laico católico Wenceslao Pedernera, conocidos también como los «Mártires Riojanos». El 27 de abril pasado, se concretó la Beatificación de los Mártires Riojanos en el marco de la celebración de una misa multitudinaria en la provincia de La Rioja.

En este sentido, el padre Tano recordó: «Hace pocos días, también, celebramos la beatificación de monseñor (Enrique) Angelelli con los compañeros Mártires Riojanos. Me parece que lo que estamos viviendo, como Iglesia argentina, es reconocer la entrega de muchos hombres y mujeres que, en una época difícil del país, supieron estar a la altura de las circunstancias y comprometerse con el momento histórico que tocó vivir en su vida”.

Y anticipó: “El Papa Francisco fue abriendo nuevas puertas a entender, sobre todo, el martirio. Recordemos que él declaró mártir a monseñor Romero, de El Salvador. Declara mártir a monseñor Angelelli y compañeros, por ‘odio de la fe’. No solo por la fe que pronunciaban por la lengua y de palabra a Dios y a la Virgen, sino, sobre todo, personajes que pudieron encarnar el Evangelio de Jesús con opciones, con aptitudes, y jugándose la vida en distintos lugares. Y ese compromiso con el hermano muestra una fe en que en el otro está Dios, especialmente en el que sufre, y es lo que lo lleva a derramar la sangre. Así que son mártires de la fe. Para declararlo, en la Iglesia, lleva su tiempo. Pero en la Iglesia, desde las comunidades, se va recordando al padre Carlos Mugica, quien siempre fue un inspirador y un patrono para nosotros”.