miércoles 18 octubre, 2017
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El merendero “La Morocha” requiere ayuda estatal

El Centro Comunitario “La Morocha” ubicado en Richet 1049, entre Espejo y Maquiavelo, a la altura del Km 38 de la Ruta 3, en el Barrio Esperanza de la localidad de Virrey del Pino, requiere una ayuda segura, preferentemente del Estado,para poder seguir conteniendo a la gran cantidad de niños que concurren al lugar, donde realizan actividades escolares y recreativas y también reciben diariamente la copa de leche.

LA MOROCHA....
LA MOROCHA

El merendero sigue funcionando gracias al esfuerzo de mucha gente anónima, ya que aunque desde hace ya 11 años está inscrito en el Consejo Municipal de los Chicos y Jóvenes de La Matanza, no recibe ninguna ayuda del Estado, a pesar que desde 2004 brinda diariamente cerca de 200 meriendas que las mamás preparan de lunes a sábados. Para cubrir esas necesidades básicas requieren arroz, leche, dulces, cacao y pan, que son los alimentos esenciales para poder seguir asistiendo a los chicos de la zona que concurren al lugar, no solo a alimentarse, sino también a recrearse y a hacer sus tareas, puesto que también reciben ayuda escolar.

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Una historia muy loca

Agustina Ramírez es la administradora del lugar y según comentó a NCO: “Siempre necesitamos leche, arroz, azúcar, chocolatada, mate cocido, dulces y pan. Por día, usamos seis litros de leche, pero a veces no alcanza y hacemos arroz con leche para que rinda más. Como les damos pan con dulce, las mamás están poniendo plata de su bolsillo para poder comprar el dulce o la leche”, y luego explicó que “este es un barrio humilde de gente trabajadora, pero de bajos recursos económicos y por eso es imprescindible que sigamos funcionando, no solo por los alimentos que reciben los niños, sino también porque mientras vienen acá, no están vagabundeando por la calle con los riesgos que ello implica”.

“La Morocha” abrió sus puertas en 2004 por iniciativa de Mercedes Puente, una vecina del barrio que falleció en febrero de 2014, dejando a cargo del lugar a una de sus hijas (Agustina) gemela de Cecilia, su joven hermana a quien le decían “La Morocha”, que también partió a causa de una enfermedad y que desde chica había tenido el sueño de poder darle una mano a los que menos tienen.

“La historia es muy loca… Mi  mamá (Mercedes Puente) logró cumplir el sueño de mi hermana, que de muy chiquita tuvo la idea de tener un merendero. Ella traía a sus vecinitos y vecinitas a comer o merendar a nuestra casa, siendo consciente de las carencias del barrio y dela pobreza que la rodeaba”, señaló la mujer y añadió que “tras la muerte de mi hermana ese sueño se hizo realidad. Mi mamá iba todas las semanas al Grupo Renacer San Justo y a través del impulso y la ayuda de otras mamás y papás que concurrían a ese espacio porque también habían perdido a sus hijos, logró con mucho sacrificio concretar ese objetivo. Pero en febrero del año pasado mi mamá también murió y me dejó como legado seguir con el merendero y acá estoy, tratando con mucho sacrificio de darle continuidad a este proyecto y de esta manera seguir honrando el deseo de mi hermana y de mi mamá”.

Mercedes concurría a Renacer y todas las semanas debía recorrer 25 Km, regresando a su casa a la medianoche. “Mi mamá ha sido un ejemplo en vida y su obra trasciende su propia muerte y la de mi hermana. El gran homenaje de mi madrea Cecilia es nuestro gran ejemplo, ya que ella se levantó de su propio dolor para ayudar a otras personas que sufrían”, contó Agustina emocionada por el recuerdo.

LA MOROCHA..

Todo suma, pero igual no alcanza

Preocupada porque “los  insumos no alcanzan”, la mujer que coordina el merendero reconoció la ayuda que reciben de la Fundación SÍ, una ONG que colabora con instituciones solidarias en distintos puntos del país, pero esa colaboración si bien suma, no alcanza. “Nos traen alimentos una vez por mes, pero a veces no nos alcanza y las mismas mamás que colaboran con nosotros arman ferias con ropa que no usan y la venden para juntar de cuatro o cinco pesos y poder comprar la leche para los chicos”, se lamentó Agustina y también reconoció que además hay un grupo de padres de Renacer -amigos de mi mamá- que periódicamente vienen a traernos ropas y alimentos, pero lamentablemente todo resulta insuficiente”.

El merendero cuenta con la ayuda logística de una docena de madres que colaboran y cocinan: “Vienen dos por día y generalmente sus hijos concurren al merendero desde hace años”, dijo la responsable de “La Morocha”, quien admitió que con la ayuda de mucha gente solidaria,en septiembre del año pasado consiguieron ampliar e reinaugurar el lugar que originalmente tenían. “Con el edificio más grande estamos mucho mejor y gracias a que nos donaron un horno industrial podemos cocinar acá, ya que antes debíamos preparar la comida en mi casa”.

 LA MOROCHA.

Cómo ayudar

“Nuestro objetivo es tener cubierto los alimentos para todo el mes. Para ello necesitamos que ya sea de parte del Estado o de cualquier otro sector, se haga el aporte de mercadería que necesitamos. Lo único que pretendemos es tener asegurada la provisión de alimentos” manifestó la joven y subrayó: “Acá puede venir cualquiera y comprobar personalmente que lo que digo es tal lo cuento… Este no es un lugar trucho y por eso a veces me da mucha bronca tener que andar haciendo malabares para no dejar a los chicos sin su ración diaria” remató Agustina.

Quienes deseen sumarse como voluntarios o acercar donaciones de ropa, zapatillas o alimentos no perecederos pueden comunicarse con Agustina Ramírez al teléfono 15-6373-2820 o acercarse al merendero en ubicado en Richet 1049, entre Espejo y Maquiavelo, a la altura del km. 38 de la Ruta Nº 3. Otra opción es la cuenta de Facebook: Agus del Merendero La Morocha.

Fuente: Virrey del Pino: El merendero “La Morocha” requiere ayuda estatal