Viernes 23 Junio, 2017
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En la Provincia, crean un Observatorio Geodésico para el estudio de la Tierra

Inaugurado por el Ministro de Ciencia y Tecnología, Dr. Lino Barañao, en colaboración con el CONICET, el observatorio está emplazado en las cercanías del Instituto Argentino de Radioastronomía, cuya actividad brindará servicios e información relevante para los actuales sistemas globales de navegación por satélites.

Agencia CTyS – “Gire 20 metros a la izquierda y tome la autopista 25 de Mayo”, le indicaba una voz femenina a Pablo desde el GPS mientras circulaba con su automóvil. Claro, si no fuese por ese aparato tecnológico pegado al vidrio, él jamás hubiese llegado a destino.

Porque, justamente, los Sistemas de Posicionamiento Global (GPS) funcionan mediante una red de 24 satélites en órbita sobre el planeta tierra con trayectorias sincronizadas para cubrir toda su superficie. Para ello, se requiere del funcionamiento de grandes observatorios y radiotelescopios que funcionen de forma sinérgica con los diversos centros tecnológicos internacionales.

“Este Observatorio representa un hito para la ciencia argentina”, enfatizó Barañao.

En ese sentido, el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao, en colaboración con el CONICET, inauguró el Observatorio Geodésico Argentino-Alemán (AGGO, por sus siglas en inglés), dentro del Parque Pereyra Iraola (en la provincia de Buenos Aires) y en las cercanías del Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR).

La Geodesia es la actividad que estudia la forma y las dimensiones de la Tierra, su campo de gravedad y sus variaciones temporales.

Dichas actividades son esenciales para conocer la confección de la cartografía terrestre, la implementación de sistemas de información geográfica, el desarrollo de los catastros, colaborar con el planeamiento urbano, apoyar a la navegación terrestre y marítima, y servir de apoyo a obras civiles de gran envergadura (por ejemplo rutas, ferrocarriles, represas, etc.).

AGGO, que trabajará en estrecha cooperación con organismos internacionales que operan observatorios similares en otras partes del mundo, es el único observatorio geodésico de América Latina, cuya actividad brindará servicios e información relevante para los actuales sistemas globales de navegación por satélites.

“Este Observatorio representa un hito para la ciencia argentina, no solo por su aporte al sistema científico tecnológico, sino también por el valor simbólico que trae aparejado en cuanto a la posibilidad de trabajo en conjunto entre dos países”, enfatizó Barañao.

En ese sentido y al analizar la actualidad del ámbito de la ciencia mundial, el ministro subrayó que “se pone en evidencia la necesidad de la cooperación internacional, ya que el contexto global nos obliga a repensar estrategias de interacción en ciencia, como sucede con AGGO que es un ejemplo de diplomacia científica que debe seguir reproduciéndose a futuro”.

El observatorio de Geodesia cuenta con un radiotelescopio para interferometría de línea de base muy larga, un telescopio láser para telemetría a satélites artificiales, varios receptores de señales de los sistemas globales de navegación apoyados en satélites, gravímetros de alta precisión (absoluto y superconductor), relojes atómicos (Cesio, Rubidio y MASER de Hidrógeno), sismógrafos, sensores meteorológicos e hidrológicos, entre otros componentes.

Asimismo, el presidente del Consejo. Dr. Roberto Salvarezza, destacó que un tercio de la producción del CONICET se realiza en el marco de cooperación internacional, y puso de relieve el papel que Alemania juega en ese porcentaje de cooperación con Argentina, en sus distintas facetas, como el Instituto de Investigación en Biomedicina de Buenos Aires y el Laboratorio Max Planck de Biología Estructural, Química y Biofísica Molecular de Rosario (MPLbioR).

Las obras de infraestructura fueron financiadas por la cartera de Ciencia, a través del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas (CONICET), con una inversión cercana a los $10 millones, mientras que la inversión total para su puesta en funcionamiento fue de €20 millones por parte de la Agencia Federal de Cartografía y Geodesia de Alemania (BKG, por sus siglas en alemán).