jueves 16 agosto, 2018
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En la pulseada por los precios, los mayoristas ganan terreno

Mientras las ventas de los híper y supermercados no repuntan, los grandes canales de comercialización suman consumidores en busca de precios más bajos.

Cuando los precios aprietan y al bolsillo le llega el tiempo de ajustarse, los consumidores mutan sus hábitos para que la plata rinda. Algunos ganan y otros pierden. Y, en tiempos de aumento y dispersión de precios constantes, las cadenas mayoristas parecen estar pasando un buen momento, mientras los hipermercados y los comercios de proximidad los miran con recelo porque representan una competencia difícil de sortear.

Así, mientras los relevamientos del Indec marcan que, en lo que va del año, la caída en las ventas de los hipermercados llegó al ocho por ciento –las ventas acumuladas fueron de 131 millones de pesos hasta julio y crecieron un 20 por ciento interanual en términos nominales, por debajo del nivel de inflación-, los mayoristas ganan clientes.

Un informe de la consultora Kantar Worldpanel da cuenta de que este tipo de supermercados atrajeron, en el último año, al 47 por ciento de los hogares argentinos, quienes logran ahorrar un 15 por ciento en promedio al comprar en esas superficies.

Es que la mayoría de las cadenas del sector, como Diarco, Maxiconsumo, Vital y Makro, todas con presencia en La Matanza, fueron adaptando sus estrategias de negocios y, ahora, además de sus clientes tradicionales –pequeños comerciantes barriales y supermercadistas- son también los consumidores finales los que recorren sus góndolas en busca de precios convenientes.

Por eso, la mayoría ya no exige ser clientes asiduos, ni contar con las tarjetas propias de cada cadena ni con factura A para comprar a un precio preferencial. Y los productos que deben llevarse en cantidad para lograr un descuento superior son cada vez menos.

De ahorro y otras yerbas

“El público gran consumidor de los supermercados, de clase media, se volcó a nuestros locales y vemos también grupos de vecinos o familias que se reúnen y hacen compras comunitarias porque saben que es mucho más barato y que van a hacer rendir más el dinero”, aseguró a El1 Digital Víctor Fera, dueño de la cadena Maxiconsumo.

Natalia y Raúl son un matrimonio del barrio Los Ceibos, de González Catán, que sabe de los beneficios de comprar en el mayorista. “En casa tenemos un supermercado prácticamente porque nos acostumbramos a comprar en cantidad. Cuando hay una oferta, no dudamos: sabemos que la tenemos que aprovechar”, contaron durante una recorrida de compras en uno de los principales mayoristas de San Justo, a donde habían llevado a una vecina, Adriana, para que aprovechara las ofertas.

“No necesitábamos comprar nada, pero encontramos un pack de yerba barato y le sacamos 90 pesos de diferencia con respecto a lo que gastaríamos en un almacén de barrio. Y lo mismo con unas mermeladas que encontramos a once pesos y no salen menos de 20 en otro lado. Al tener stock, prevenís el aumento de precios y, antes que tener la plata en el banco, me la guardo en productos”, razonó Raúl.

Durante un relevamiento realizado por este medio, tanto en hipermercados como mayoristas de la zona, se encontraron diferencias similares: por ejemplo, los pañales Babysec de 48 unidades se consiguen a 194 pesos en las grandes superficies, mientras que en uno de los supermercados más conocidos salen 258 pesos.

 

La leche La Serenísima descremada larga vida cuesta 26,69 pesos en los mayoristas y no baja de los 32 en los hipermercados. En las yerbas, la dispersión de precios es aun mayor: por ejemplo, el medio kilo de la marca Taragüí se consigue a 26,19 pesos en algunos distribuidores y a 42,79 pesos en las cadenas de supermercados. Y el aceite Cañuelas de un litro y medio puede salir hasta ocho pesos menos.

Francisco, encargado del mayorista Los Primos, una cadena con cuatro locales en La Matanza cuya única condición es una compra mínima de 500 pesos, coincidió en que el público es cada vez mayor. “La demanda nos subió entre 20 y 30 por ciento desde principios de año. Los fines de semana explota, algunos vienen en grupo y otros van mandando a sus parientes para que aprovechen porque con mil pesos pueden hacer una muy buena compra”, aseguró.