miércoles 18 octubre, 2017
Ultimas noticias

Historia de vida: Jorge Sosa, integrante de la Sinfónica Nacional de Ciegos

Se aproxima la próxima presentación de la banda (única en el mundo) en la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) y un encuentro único con León Gieco en el Centro Cultural más polémico del momento, la Ballena Azul como se le suele denominar al espacio Néstor Kirchner de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En esta nota, Jorge sosa, oriundo de Zona Oeste habla de su experiencia con el grupo y su vida con discapacidad visual.

SINFONICA CIEGOS

José Sosa, integrante de la Sinfónica se define como un hombre tenaz y muy responsable con su trabajo: “Cada vez que emprendo algo, no paro hasta terminarlo” cuenta sonriente su mayor fortaleza. Es un verdadero ejemplo de vida que, a pesar de su discapacidad visual, luchó por vivir de lo que más ama en el mundo: la música.

Se expresa con la tranquilidad que tienen los ciudadanos del interior, pues nació en Misiones y a los once años emigró a Buenos Aires en busca de ayuda: “La escuela que era lo que yo más necesitaba” porque allá no había para ciegos.

 

Sin barreras

“Mi ceguera es porque mi mama tuvo rubeola y al ser de nacimiento no tiene cura” explica Jorge hablando de sus orígenes. “Parece una pavada porque hay vacunas para eso” revela el docente ya jubilado.

Es el cuarto de diez hermanos, “como toda familia de campo, del interior, que suelen ser grandes” acota Jorge. Y el único al que se le atrofió el nervio óptico antes de nacer, a causa de la enfermedad que sufrió la madre durante el embarazo.

A los quince años, luego de operarse uno de sus ojos, mientras hacía ejercicios con una luz, al ver que Jorge cerraba los ojos, el médico del Hospital Pirovano le preguntó si realmente quería ver y él contestó “sinceramente me da lo mismo, yo a esto lo hago por mi familia, y no lo veo como un problema grave”.

Jorge continuó con rehabilitación durante años luego de la operación, lo que le permite ver alguna luz y algún color: “Soy ciego técnicamente pero una pared por delante,ponele, no me llevo; me manejo bien afuera, con el bastón pero me manejo bien” asegura este caballero.

Así, con ya 19 años comienza a desenvolverse en una primaria para ciegos, donde conoce a una maestra que fue el amor de su vida, que lo motivó en sus estudios y fue su esposa por más de treinta años. Él la describe como la compañera, una mujer que lo apoyó hasta su último día, la madre de su hijo, Ezequiel.

En pleno transcurso de su etapa escolar se enteró de la existencia de una banda musical de diez ciegos. Rindió el examen y comenzó a formar parte de lo que hoy es la Sinfónica Nacional de Ciegos, Pascual Grisolía, única en el mundo.

“Conseguir trabajo como maestro con 31 años me costó porque iba a los actos públicos de provincia y las directoras discriminaban su planilla al ver que era ciego hasta que yo me di cuenta (dos años después) y asistí con el gremio y comencé mi carrera trabajando en la primaria a la que asistí como alumno”, recuerda respecto a sus inicios.

“Hoy se contempla más la cosa, se conoce más sobre la discapacidad, existen leyes inclusive, como fue la ley 2431 en la municipalidad de San Martín donde me tenían que tomar porque había un cupo para ciegos”, explica el proceso de incorporación a la enseñanza en una escuela común.

La sinfónica

La orquesta cuenta con instrumentos metálicos, como la trompeta; de aire, como flautas y clarinetes, y de percusión, su área actual. El músico, tras 36 años de servicio, hoy se desenvuelve específicamente como accesorista, toca instrumentos que hagan falta, como el triángulo o el gran casa, un bombo gigante. Además conoce muy bien la guitarra y el trombón.

Jorge define a la sinfónica y a la música en general, más que como su trabajo, como un “hobby”, su preferido, porque “encima” le pagan. Otra actividad apasionante en la vida de este humide señor, es el ajedrez: “Fui al campeonato para ciegos y llegue a estar en segundo lugar” descubre con orgullo.

En su amplia trayectoria, la banda sinfónica brindó conciertos en los principales teatros, escuelas y centros culturales del país, como el Colón y la Universidad Nacional de LaMatanza. Además, extendió su proyección al exterior.

De no ser Haedo, un barrio tranquilo de la Provincia de Buenos aires, su verdadero lugar en el mundo sería Brasil. Su padre ya fallecido era brasilero y Jorge conoce y mantiene el idioma en la familia como herencia de una persona que tanto hizo por él.

La sencillez de sus palabras se transmite también a través de su vestimenta de buzo gris, pantalón de jean gamuzado marrón y zapatillas que hacen juego con el color del pullover. Muy servicial y atento a lo que la periodista necesita al momento de la nota, la recibe en su atelier. Al finalizar la entrevista se encarga personalmente de acompañarla a la puerta y ponerse a disposición de lo que necesite.

SINFONICA CIEGOS..

Sus actividades de hoy

Así es con todo el mundo. Actualmente da clases en su hogar: “Generalmente trabajo con personas mayores, gente que alguna vez quiso cantar o hacer alguna actividad con la música, toco un poco de piano, guitarra, acordeón, les enseño lo que sé” explica Jorge como desarrolla su solidaria rutina.

Los avances tecnológicos ayudaron muchísimo a personas con esta discapacidad: “Hoy existen computadoras y celulares con un programa especial que habla para ciegos” explica el músico y se pone a tocar una bella melodía en el piano.

Jorge pasó por diversos coros a lo largo de su carrera profesional, aunque reconoce que le “gusta más ser músico tocar, ejecutar, escuchar, estudiar distintos instrumentos”. Fue galardonado con la banda por la notable labor pedagógica y artística que brinda en sus 250 obras y que hacen al progreso de la vida musical, con el Gran Premio Camu de la Unesco.

Otra de sus pasiones intransferible a lo largo de sus 58 años es el fútbol, más específicamente el Club Atlético Boca Juniors. Entre tantos instrumentos, un banderín gigante colgado en la pared revela el motivo que condiciona sus fines de semana.

Actualmente alquila una casa en Haedo junto con Miriam, su esposa, quien fue profesora de ciegos y disminuidos visuales en el colegio 501 de la zona. Actualmente es profesora y colaboradora en la Biblioteca Parlante de Haedo.

“Mi mayor meta en la vida fue destacarme en la música cosa que másomenos lo pude hacer, y vivir de la música que lo pude lograr, lo que es un privilegio” concluye este maestro que realmente consiguió vivir de lo que amó desde muy chico, desde siempre.

Agenda de septiembre

+ Jueves 17: Concierto en Catedral de Lomas de Zamora

Av. Sáenz 438, Lomas de Zamora, Pcia. De Buenos Aires

Horario: 20:00

Director Invitado: Luis Pérez (Córdoba)

+ Sábado 19: Concierto en la UNLaM – Universidad Nacional de La Matanza

Florencio Varela 1903, San Justo, Pcia. de Buenos Aires  –

Horario: 20:00

Director Invitado: Luis Pérez (Córdoba)

+ Jueves 24: Concierto en Centro Cultural Kirchner, Sala Ballena Azul

Dirección: Bouchard 350, C.A.B.A

Horario: 21:00

Artista Invitado: León Gieco

Fuente: Historia de vida: Jorge Sosa, integrante de la Sinfónica Nacional de Ciegos