miércoles 21 agosto, 2019
Ultimas noticias

La desesperación en tiempos de crisis: el trueque se vuelve una práctica cada vez más habitual en el Partido

Como consecuencia del delicado momento económico, el intercambio de bienes de primera necesidad se manifiesta en varias localidades matanceras. Pañales, leche y ropa, entre lo más buscado. Los vecinos coinciden en que no se veía una situación similar «desde el 2001».

La fuerte caída en el poder adquisitivo, una inflación anual que se estima mayor al 40 por ciento, la importante devaluación y los tarifazos en los servicios de primera necesidad, como la luz y el gas, son algunas de las causas de un presente económico muy complicado, que tiene como corolario un crecimiento del trueque en el Distrito.

Así, en localidades como Isidro Casanova, González Catán y, en particular, Gregorio de Laferrere, cientos de personas intercambian bienes por otros. Un caso testigo es la página de Facebook “Trueque sin dinero, solo por alimentos”, que se creó, en 2016, con unos 200 miembros. Hoy, son más de 40 mil.

“Empezamos con amigas y conocidas, pero, en el último año, todo empeoró y la cantidad de integrantes desbordó”, expresó a El1 Digital Laura Gómez, una de las creadoras del grupo, y agregó que, en los posteos, “se publica mercadería de todo tipo. Pañales, leche en polvo y ropa es lo que más se pide y ofrece, cosas que no están al alcance de la gente”.

Gómez, además, aseguró que los canjes se realizan, en su mayoría, en el centro de Gregorio de Laferrere y que “los lugares de trueque crecieron un montón”, entre los que se cuentan la plaza del barrio Don Juan y el cruce de Ruta Nacional N°3 y Da Vinci, en González Catán, entre otros sitios.

“Volvimos al 2001”

La plaza Atalaya, en Isidro Casanova, es otro de los puntos en que, en los últimos meses, se multiplicó la cantidad de feriantes que se acerca y ofrece distintos artículos de la canasta básica por otros o a precios muy inferiores a los del mercado.

“La cantidad de feriantes se ha incrementado por la situación social que ha llevado a esto”, aseguró María, una feriante, y echó la responsabilidad del mal momento a las autoridades nacionales: “Este Gobierno condujo a la gente a situaciones límite, a que cambien mercadería para poder comprar carne para los chicos”.

Tanto los feriantes de Atalaya como Gómez coincidieron en que los lugares de trueque reaparecieron tras la última crisis política importante que tuvo el país, hace más de 15 años: “Volvimos al 2001”. “No había vuelto a ver el trueque. Y no hay un punto que haya cerrado por falta de gente, al contrario, se agrandan”, concluyó Gómez.

Casos testigo de la crisis

En el grupo “Trueque sin dinero, solo alimentos”, que incluye a las localidades de Isidro Casanova, Gregorio de Laferrere y González Catán, se intercambian, principalmente, artículos comestibles de la canasta básica y prendas de vestir.

Así, por ejemplo, esta semana, una vecina ofrecía hasta siete sachets de leche La Martona a cambio de arroz, mate cocido, aceite, azúcar y galletas. Una usuaria llamada Antonella, por su parte, cambiaba un paquete de yerba y dos de salsa de tomate por tres bolsas de bizcochitos.