martes 11 diciembre, 2018
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De la huerta a la mesa: la agricultura familiar se abre camino en La Matanza

En búsqueda de intercambios comerciales justos y la soberanía alimentaria como horizonte, distintas iniciativas hacen pie en el Distrito.

Paso a paso, los pequeños productores de frutas y verduras se van abriendo camino en La Matanza. Con la apuesta de generar intercambios más justos al eliminar a los intermediarios en la cadena que va desde las quintas a las mesas, diferentes iniciativas buscan dar la oportunidad de una alimentación más sana a cambio de un precio que no fulmine la rentabilidad de los quinteros.

Un dato basta como muestra: de acuerdo a un relevamiento de la CAME, en mayo, la brecha entre los precios de los alimentos agrícolas desde que salen del productor y hasta que llegan al consumidor se multiplicó por 5,3 veces. Y eso no responde a un mayor ingreso para los quinteros, sino que el grueso del negocio se lo quedan los intermediarios: de acuerdo al índice elaborado por la entidad, “la participación de los productores en los precios continúa en baja: solo recibieron el 22 por ciento del valor que pagaron los consumidores en góndola”.

 

Una experiencia de comercio justo Más cerca es más justo es el nombre que el Instituto para la Producción Popular (IPP) le dio al proyecto que, desde hace dos años, promueve la compra directa a productores y cooperativas. “El objetivo principal es que el pequeño productor tenga un canal de comercialización más justo. En el mercado tradicional, están completamente sometidos a los distribuidores y casi no tienen incidencia en el precio que les pagan: llegan los camiones a sus quintas y se llevan la verdura sin hablar de precios”, explicó a El1 Digital Daniel Cacciutto, miembro del IPP.

La organización cuenta con más de 70 nodos con los que se trabaja a partir de compras comunitarias a 40 pequeños productores y cooperativas. Los consumidores pueden hacer sus pedidos todas las semanas, con el plazo máximo de las 18 horas de los jueves, para recibir los productos el sábado siguiente. En La Matanza, a pasos de la estación de Ramos Mejía, funciona uno de los nodos más exitosos del IPP. “La idea es fortalecer la economía social y ser concientes de los modos de producción de los alimentos que consumimos. Es una experiencia reconfortante”, planteó Diego Rossi, encargado del nodo local que, en particular, entrega productos sábado por medio.

 

Los productos abarcan desde bolsones de cinco kilos de hortalizas de estación a entre 120 y 160 pesos, pasando por tres kilos de naranjas a 40 pesos hasta pastas, yerba, panificados, quesos y productos de limpieza. “Algunos productos valen lo mismo que los del mercado, pero tenemos estabilidad: nuestra última lista de precios se mantuvo intacta durante nueve meses”, cerró Cacciutto.

 

A la conquista del Mercado Central “Las organizaciones de la agricultura familiar por la soberanía alimentaria”, dice un enorme cartel que se extiende sobre el puesto del Mercado Central de Tapiales que, desde el 16 de junio, organizaciones de la agricultura familiar bonaerenses lograron abrir luego del paro de quinteros que encabezaron el año pasado. Con los “verdurazos”, expusieron el momento crítico que atraviesan y, así, llegaron a un acuerdo con el Ministerio de Agroindustria que desembocó en su presencia en el principal mercado abastecedor de Buenos Aires.

“Es un paso enorme para acortar las cadenas de intermediarios porque ellos se llevan la mayor parte de la torta sin invertir y exponen a la vulnerabilidad a los productores porque son los que asumen todos los riesgos”, planteó María Eugenia Ambort, integrante del Movimiento de Pequeños Productores.

Huertas por toda La MatanzaA fines de enero, la Secretaría de Producción local puso en marcha el programa “Huertas Matanceras”con un objetivo ambicioso: fomentar una alimentación sana, el trabajo de los agricultores familiares y la autoproducción de alimentos.

 

La iniciativa se apoya en cuatro patas: las escuelas, las organizaciones de pequeños productores, los programas sociales y las familias matanceras. Durante estos cinco meses de funcionamiento, se generaron huertas en 50 escuelas del Distrito y en las sedes locales de los programas Envión-Podés.

Pero se estima que, en julio, el funcionamiento se intensificará cuando el Municipio entregue los 5.000 kits de semillas que ya compró a los 3.000 agricultores familiares del Distrito y a los vecinos que quieran armar huertas en sus casas, aunque, primero, deberán participar de tres capacitaciones. Cada kit sirve para cultivar entre cien y 150 metros cuadrados y alimentar a 67 familias.

 

En una segunda etapa, se prevé la apertura de un punto de comercialización propio. “La idea es que, con la articulación con distintos programas estatales y actores sociales, las huertas se repliquen, con toda su potencialidad, en el Distrito”, resumió Débora Giorgi, secretaria de Producción de La Matanza.

 

GPS DE LA AGRICULTURA FAMILIAR
Más cerca es más justo
Facebook: /mascercaesmasjusto
Pedidos y punto de distribución: Dr. Gabriel Ardoino 20-Ramos Mejía/ Diego Rossi 11-5152-6518
Pequeños productores en el Mercado Central de Tapiales
Puesto 2 de la Nave 2, de lunes a viernes de 3 a 13 horas
Huertas matanceras
Para pedir kits de semillas y asesoramiento para armar huertas en casa, escribir a huertasmatanceras@gmail.com o llamar al 4484-0357, 4482-3900, o 4651-1398.