sábado 15 diciembre, 2018
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La Matanza, una “provincia” que el plan económico golpea con ferocidad

El Partido más grande del Conurbano, la “quinta provincia”, donde viven y sueñan poco más que 2 millones de habitantes se ve sacudido por la violencia de una política económica que se traduce en cierre de comercios, fábricas y el aumento del desempleo que asciende al 28 por ciento.

Este 28 por ciento no es sólo una cifra. Hoy 114 mil trabajadores matanceros desempleados sufren la violencia diaria de no poder sostener a sus familias. Son padres y madres que hoy sufren la inseguridad de no poder llevar el pan a su mesa. A los comerciantes no les va mejor. La caída del consumo afecta a todas las localidades del distrito, donde Villa Luzuriaga y San Justo, que detentan caídas promedio del 30 por ciento son las que registran la menor disminución.

Ciudad Evita es una de las localidades más afectadas por la disminución de las ventas en un 50 por ciento. La Ciudad, que fundada durante la primera presidencia del General Perón para dignificar la vida de los trabajadores, sufre la mayor caída de ventas y consumo.

La Matanza es el distrito donde el peronismo ostenta el poder real, el poder que le otorgó un pueblo que creció al calor de las políticas de industrialización y estimulación del mercado interno, donde hay 114 villas, pero hubo durante 12 años políticas de urbanización llevadas adelante por los gobiernos nacional y municipal y los vecinos organizados.

 

Desde el Municipio se gestionaron políticas de inclusión educativas como el “Podes” y “Envión”. Donde aún hoy, cuando no hay distribución de libros y computadoras por parte del Ministerio de Educación de la Nación, el Municipio lo hace e inaugura aulas con tecnología en jardines de infantes, provee muebles que la provincia restringe, y sostiene comedores y capacitaciones para la comunidad que sufre el embate de una política económica de valorización financiera.

 

La Matanza está ubicada a 20 minutos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires si se viaja en auto. Los matanceros que se trasladan en transporte público, los que aún tienen empleo, demoran entre 60 y 90 minutos diarios y caminan entre seis y ocho cuadras hasta las paradas del Metrobus, que va de “González Catán a San Justo”, cuando en 2015 el Municipio presentó un proyecto para desarrollarlo desde Gonzalez Catán a CABA. En esas cuadras temen que los roben, sí, porque la desigualdad es la madre de la inseguridad, y es la desigualdad la creció con este plan económico. La concentración de la riqueza aumentó, y el 20 por ciento más rico gana 26 veces más que el 10 por ciento de las familias de menores recursos, donde la mitad de los asalariados gana menos de $ 8060, que es el salario mínimo vital y móvil.

Nada es sencillo en La Matanza, como nada es sencillo en un país donde se valora más la emisión de deuda, y el ingreso a los “mercados emergentes”, que el trabajo, la formación y el desarrollo.

Pero La Matanza, resiste y sueña, y los matanceros apuestan al futuro, y siguen haciendo cola para inscribirse en la universidad, y siguen firmes terminando sus estudios secundarios, y siguen soñando con cosas sencillas como ir al trabajo todos los días, comprarse alguna “pilchita” para estrenar el fin de semana, donde quizás puedan volver a pasear con la familia.

FUENTE: Motor Economico