Jueves 27 Julio, 2017
Ultimas noticias

“La pobreza es consecuencia de las políticas implementadas por el Gobierno”, advierte el Municipio

Esta semana, se publicó un informe que asegura que el 59 por ciento de los menores de edad no cubren las necesidades básicas como alimentación adecuada. “Ahora, tenemos más chicos comiendo en comedores”, alertó el titular a cargo del Servicio Local de Promoción y Protección de los Derechos del Niño de La Matanza.

Luego de un informe que publicó la Universidad Católica Argentina (UCA) en el que se alertó que casi seis de cada diez chicos menores de 18 años son pobres, el titular del Servicio Local de Promoción y Protección de los Derechos del Niño de La Matanza, Guillermo Orizaola, manifestó a El1 Digital que la pobreza actual es la consecuencia de las políticas implementadas durante estos últimos tiempos por el Gobierno nacional.

“Todo lo que viene pasando ahora es producto de la transferencia de recursos de los sectores más pobres a los más ricos de la sociedad. Por ejemplo, la suba de las tarifas significa sacarles a los que menos tienen para darles a las empresas”, declaró.

En ese marco, aseguró que la gente destina todos sus ingresos en los consumos y, por eso, quedaron muchísimas familias bajo la línea de pobreza. “Ahora, tenemos cada vez más chicos comiendo en comedores. El Gobierno de (María Eugenia) Vidal publicita como un logro la apertura de más comedores, y eso no tiene nada de bueno, porque quiere decir que hay menos chicos comiendo en su casa con su mamá y con su papá”, sostuvo Orizaola.

 

Asimismo, indicó que, si no se genera empleo, esta situación no se podrá revertir. “Hoy, no hay políticas que generen empleo, sino todo lo contrario. Cada vez, hay más gente que no puede garantizar un ingreso diario que le permita subsistir, y eso produce que el desarrollo de la niñez sea terrible y las perspectivas de crecimiento de estos chicos sean nulas”, se lamentó.

Las cifras del informe

De acuerdo a lo que señaló el trabajo que realizó la UCA, 7,6 millones de niños sufren carencias estructurales, o sea que prácticamente el 59 por ciento de los menores de edad no alcanza a cubrir necesidades básicas como alimentación adecuada, vivienda, educación y asistencia médica.

“Estos son números que no los podemos tratar como tales porque, en realidad, cada número es un niño que no está comiendo. Que haya más comedores, solamente, es un paliativo a la situación que estamos atravesando”, concluyó el titular del Servicio Local de Promoción y Protección de los Derechos del Niño local.