lunes 10 diciembre, 2018
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Las centrales obreras reclaman un salario mínimo que vaya en línea con la canasta de pobreza

Se define el nuevo salario mínimo, vital y móvil y el Gobierno pretende un incremento del 25 por ciento, en cuotas. De este modo, ascendería a 12.500 pesos, lo que lo mantendría siete mil pesos por debajo de la canasta básica alimentaria.

El Ejecutivo convocó a la reunión del Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil para esta tarde y desde las centrales obreras reclamaron una suba de, al menos, el 100 por ciento.

En este cónclave, del cual participan representantes del Gobierno, del sector empresarial y de los gremios, se fijan las pautas de unos 300 mil trabajadores que se encuentran fuera los convenios colectivos o que están en la informalidad. Al mismo tiempo, sirve como referencia para los programas sociales a los que acceden más 400 mil personas en todo el país.

La idea de la Casa Rosada es ofrecer, en conjunto con los empresarios, un incremento del 25 por ciento, en cuotas, llevando el sueldo más bajo de 10 a 12.500 pesos. Desde la CGT y las dos CTA se opusieron a la propuesta y reclamaron que el piso se ubique por encima de la canasta básica familiar.

En diálogo con 5 minutos más, programa que se emite por Radio Universidad, el titular de la CTA “de los Trabajadores”, Hugo Yasky, manifestó que la oferta “es absolutamente inaceptable”. Y se basó en dos argumentos. En primer lugar, alegó que “la inflación va a estar más cerca del 35 por ciento”. Por otra parte, sostuvo que “el salario mínimo, vital y móvil viene sufriendo sucesivas pérdidas”.

“Si se fija en 12.500 pesos, como pretende el Gobierno, lo cual se va a cobrar recién dentro de un año, porque normalmente son dos o tres cuotas, tendríamos el salario mínimo absolutamente alejado de los 19.601 pesos que representa el costo de la canasta de pobreza para una familia tipo”, expuso.

Yasky planteó que esa es “una brecha inaceptable”, sobre todo teniendo en cuenta que “alguien que gana tan poco vive mal y, además, todo lo que consume es para alimentarse, viajar el trabajo o pagar tarifas, que es lo que más aumenta en Argentina”.

En ese sentido, reafirmó: “Vamos a sostener los 19.600 pesos, que es lo mínimo que debe tener de ingreso un hogar para no estar por debajo de la línea de la pobreza. Hay consenso porque las tres centrales vamos a plantear esta cifra”.

Asimismo, el diputado nacional recriminó que “los empresarios se abroquelan con la posición del Ejecutivo y van a terminar imponiendo la cifra más baja”. De cumplirse este vaticinio, Yasky sugirió que “el único camino que tienen las centrales de trabajadores es salir a luchar por el salario, por la recuperación del ingreso y por la paritaria libre”.

“La única manera de poder superar este atolladero es con la unidad en la acción de todas las centrales. Es necesario retomar las medidas de fuerza para que esto se modifique. Vamos a tratar de estar lo más cerca de la canasta básica posible. Y sino, hay que salir a pelear”, cerró.