sábado 15 diciembre, 2018
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Monóxido de carbono: un enemigo invisible que ataca en los días de frío

Especialistas advierten sobre la peligrosidad de estos gases que pueden provocar intoxicaciones mortales. La revisión de estufas, termotanques, hornallas y la ventilación permanente de los ambientes, las claves para evitar una tragedia.

El monóxido de carbono es un gas venenoso, inoloro e incoloro, que se produce por la combustión incompleta del carbono presente en materiales tales como leña, carbón de leña, gas, kerosene, alcohol, gas oil y nafta, indican desde el Ministerio de Salud de la Nación.

A partir de estas características, es que, comúnmente, el monóxido de carbono es conocido como “el asesino invisible”, ya que, una vez inhalado, se combina con la hemoglobina de la sangre a través de los pulmones e impide que el oxígeno llegue a los órganos vitales. Por año, mueren cerca de 200 personas por inhalación de tales gases tóxicos, y, según los expertos en el tema, la vida media en personas sanas que respiran este aire contaminado varía entre tres a cuatro horas.

Pero esta problemática se incrementa, aun, más en las épocas de baja temperatura. Para hacerle frente a la ola polar, muchas veces se recurre a la utilización de estufas, hornallas, hogares a leña, salamandras y hasta braseros, en el caso de los más humildes, sin reparar demasiado en el estado de tales artefactos.

Por esta razón, desde el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) brindan una serie de recomendaciones de seguridad para evitar intoxicaciones. En primer lugar, remarcan: “Hacé revisar una vez al año los artefactos de gas por un gasista matriculado, preferentemente cuando bajan las temperaturas”.

“Colocá rejillas de ventilación permanentes. Son obligatorias para todo artefacto de cámara abierta”, recomiendan desde el ente, al tiempo que explican el color que deben tener las llamas de termotanques, estufas y hornallas: “Siempre tiene que ser azul. Si es amarilla, anaranjada o roja tu artefacto de gas está funcionando mal”.

“Chequeá siempre que los conductos de evacuación de gases no estén rotos o tengan obstrucciones. También, se debe recordar que las hornallas y los hornos no son para calefaccionar, eso es peligroso. Además, si tenés un detector de monóxido de carbono, actívalo siempre. Dejá siempre una rendija abierta; es importante que haya circulación libre de aire desde el exterior”, pormenorizaron.

Síntomas y cuidados

Los niños, adultos mayores, las personas con enfermedades cardíacas y/o pulmonares y los fumadores conforman la población de riesgo en materia de intoxicación por monóxido de carbono, aunque, advierten, que ninguna persona está exenta. De hecho, el principal riesgo de este tipo de intoxicación es que en muchos casos la persona no es consciente de los síntomas.

 

La sintomatología está conformada por dolor de cabeza, náuseas, vómitos, mareos acompañados de cansancio, letargo, desmayo o pérdida de conocimiento, alteraciones visuales y convulsiones. Generalmente, la persona se desvanece porque se produce una alteración en el sistema nervioso central, de manera inconsciente respira y fallece, sin darse cuenta.

Por ello, desde la cartera sanitaria nacional señalan que, ante la sospecha de estar padeciendo una intoxicación por monóxido de carbono, se debe salir a tomar aire fresco inmediatamente, abrir ventanas y puertas y apagar los artefactos de gas. “Se debe evitar permanecer en el domicilio y, ante los primeros síntomas, recurrir inmediatamente al médico”, subrayaron.