viernes 18 octubre, 2019
Ultimas noticias

Crece la preocupación por el rediseño curricular de la secundaria de adultos

El gremio de los docentes de La Matanza planteó interrogantes ante el avance del Gobierno provincial en la reforma de la oferta educativa de los CENS para jóvenes y adultos. Según las autoridades, los cambios buscan garantizar “un conocimiento de calidad”, pero, para el SUTEBA, “abren la puerta a la precarización laboral” y “le quitan tiempo de aprendizaje a los alumnos”.

Luego de que la Dirección General de Cultura y Educación difundiera, entre los docentes de la Provincia, un proyecto de modificación curricular de la educación de adultos, el SUTEBA de La Matanza expresó su “rechazo a cualquier intento de cercenamiento de los derechos laborales” y exigió a la conducción provincial de la central sindical que resista la propuesta “para dar una clara señal al gobierno de María Eugenia Vidal y al que venga”.

“Les quita tiempo de aprendizaje a los alumnos y posibilidades de trabajo a los docentes”, le dijo a El1 Digital Marta Gómez, secretaria Gremial del SUTEBA de La Matanza. “No nos convence”, resaltó. También se pronunció al respecto la secretaria General Adjunta, Graciela Calderón, quien advirtió que el proyecto oficial “tiene muchas lagunas” y que “afectaría la carga horaria no solo de las materias especializadas, sino, también, de las asignaturas básicas, ya que una parte de las clases sería con el profesor y la otra, de forma independiente, lo que efectivamente disminuye el tiempo del docente al frente del aula”. “Eso está llenando de temor a los compañeros”, remarcó.

Por su parte, en el documento difundido durante los últimos días, al que accedió este medio, la Dirección de Educación de Adultos argumenta la necesidad de adecuar la oferta educativa a los preceptos de la Resolución 118 del Consejo Federal de Educación (CFE), emitida en 2010, que estableció los fundamentos de la Educación Permanente de Jóvenes y Adultos, condensando los aportes realizados por los representantes de las provincias, en diálogo con los gremios del sector.

En el texto, la Provincia sostiene que la reforma busca “ofrecer múltiples alternativas en un marco institucional que reconozca las trayectorias formativas de sus estudiantes”, a la vez que “garantice la construcción de un conocimiento de calidad académica para un desempeño protagónico social, laboral y cultural”.

En ese sentido, Calderón afirmó que el CFE “está muy cuestionado” y recalcó que ajustar los programas a lo demandado por ese organismo abre la posibilidad de la precarización laboral”. “Según la nueva programación, los docentes tendrían que revalidar su proyecto educativo, es decir, su materia, todos los años”, advirtió. Del mismo modo, Gómez, sostuvo que, “con el nuevo formato, los estudiantes saldrían con conocimientos y contenidos muy mínimos”.

Los cambios de la polémica

En la Provincia, la educación de adultos está bajo la órbita de la Dirección de Educación de Adultos, dependiente de la Subsecretaría de Educación de la Dirección General de Cultura y Educación. La formación se ofrece a través de siete modalidades distintas: Primaria de Adultos, los programas de cursada semi-presencial del Plan FinEs Trayecto Secundario y FinEs Deudores de Materias, la Secundaria con Oficios, el programa CEBAS de articulación con la formación en salud pública, la educación a distancia, y los Centros Educativos de Nivel Secundario (CENS), que reemplazaron los antiguos bachilleratos de adultos, luego de la sanción de la Ley Federal de Educación, en 1993.

La modificación que propone el gobierno de Vidal es sobre estos últimos, los CENS, que, actualmente, llegan a los 477 establecimientos, con más de 177.000 alumnos. Según el plan sugerido por la Provincia, se divide en dos tramos; uno de formación básica y el otro de formación orientada, dividido este último en cinco opciones, que son Humanidades y Ciencias Sociales, Ciencias Naturales, Economía y Administración, Artes y TIC, una cantidad que reduce las opciones actuales, más amplias. Además, se reduce la cantidad de módulos a cargo de los docentes, se reconfiguran las asignaturas y se conforman espacios de tutorías, las cuáles no se definen con precisión. También, se plantea el diseño curricular en torno a “ejes problematizadores” y se establece que los docentes se designaran anualmente.

Todo esto, según las fuentes sindicales, busca igualar la oferta de los CENS con la de los planes FinEs, que proponen una formación más rápida, pero de menor contenido y proyección académica terciaria o universitaria. En esta línea, Gómez subrayó “la falta de espacio y tiempo para que los adultos y jóvenes sean parte del debate” y alertó que, muchos de ellos, cuando inician o retoman sus estudios, “se sienten a gusto y están convencidos de que quieren seguir estudiando”, pero que estos cambios pueden dificultar la continuidad de la formación, por el empobrecimiento de los contenidos.

A su vez, las referentes educativas también criticaron el tiempo de la convocatoria a discutir la nueva reglamentación, ya que, según señalaron, tienen tiempo “solamente” hasta el 15 de octubre para plantear sus inquietudes y propuestas al respecto. “En dos semanas es imposible hacer una consulta y que circulen democráticamente las opiniones”, reclamó Gómez, al tiempo que Calderón le exigió a la conducción del SUTEBA que “no tome este proyecto como un borrador, sino como lo que, efectivamente, está diciendo el gobierno que va a implementar”. “Así se lo dicen a los profesores; a partir de febrero del año 2020, se viene esta modificación, por eso estamos en alerta y en pleno debate en las escuelas”, cerró.