lunes 09 diciembre, 2019
Ultimas noticias

“El abuelo que tiene que pagar un alquiler, o no compra los remedios o no come”, advierten

Así lo afirmó a este medio una jubilada, sobre el derrumbe en el poder de compra de los jubilados en los últimos años. Además, cuestionó que “no se está respetando la marca de los remedios, ya que se empezaron a dar genéricos, que son más baratos”.

Esta semana, la organización Defensa de Usuarios y Consumidores (DEUCO) dio a conocer un informe acerca de lo atrasada que quedó la jubilación mínima con respecto a la inflación. En ese sentido, da cuenta de que una canasta básica de jubilados compuesta por 50 alimentos cuesta más de 7.200 pesos, más de la mitad de la menor cifra percibida por los adultos mayores.

Tras ello, El1 Digital dialogó con algunos jubilados para conocer su situación. La mayoría hizo hincapié en la dificultad para poder vivir con los constantes aumentos en la comida, los servicios y los medicamentos con una jubilación mínima de 12.937 pesos.

Cristina, una jubilada oriunda de Morón, cuestionó los incrementos en los precios de los medicamentos, muy por encima de la inflación, y algunas cuestiones referidas al PAMI: “El mayor problema de PAMI es el tiempo que te da para hacer estudios. Para un ecodopler, por ejemplo, te dan turno para dentro de tres meses y el jubilado no puede esperar, se muere”.

Además, puntualizó distintos recortes que se implementaron durante la gestión de Cambiemos: “Antes, te daban cien pañales y, hoy, te dan 70”. Por otro lado, mencionó: “No se respeta la marca de los remedios. Cuando vas a comprarlos a la farmacia, figura que no se da el remedio sino un genérico, que es la misma droga, pero más barato”.

Para poder sobrevivir con una jubilación mínima ante la crisis actual, aseguró que debió recortar gastos, principalmente, “en salidas y en comidas, que se hacen con menor calidad y en menos cantidad”. “Un jubilado que no es propietario y tiene que pagar un alquiler, o no compra los remedios o no come”, aseveró.

Por su parte, Susana, otra jubilada que reside en San Justo, se quejó “por los constantes aumentos, no hay producto que no aumente”. “Te dicen que camines, que hay lugares donde se encuentran mejores precios, pero los jubilados no podemos andar caminando un montón. Nadie se acuerda de nosotros”, recriminó.