jueves 15 abril, 2021
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“El sistema está bastante bien porque se expandió, pero el problema es el personal”

Así lo expresó la presidenta de la Sociedad Argentina de Terapia Intensivas (SATI), María Rosa Reina, respecto a la situación que atraviesa actualmente el sistema sanitario debido al sensible crecimiento de casos de COVID-19.

 

La semana pasada, el promedio de contagios por coronavirus ascendió a más de 12 mil casos. El 60 por ciento de los positivos se registró en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Desde la Sociedad Argentina de Terapia Intensivas (SATI) sostienen que, si bien en el último año se ha robustecido el sistema de salud, los inconvenientes se registran con el personal, debido al creciente desgaste.

Hoy, la realidad de la estructura sanitaria es muy distinta a la de hace un año atrás. El 1 de marzo, en su discurso de a apertura en las sesiones ordinarias del Congreso, el presidente de la Nación, Alberto Fernández, se refirió a los esfuerzos de Ejecutivo por morigerar el impacto de la pandemia. “Incorporamos más de 4 mil unidades de terapias intensivas, que implicó un aumento del 47 por ciento de la capacidad instalada”, detalló.

Según datos oficiales, en marzo de 2020 Argentina tenía 8.521 camas de terapia intensiva. La adquisición permitió que la cifra se ubicara en 12.547 camas, distribuidas en todo el país. Cabe aclarar que, de ese número, el 43 por ciento corresponde al sector público. Sin embargo, de cara a la nueva ola, la preocupación no descansa.

Luego de los feriados de Semana Santa, el viceministro de Salud bonaerense Nicolás Kreplak resaltó que durante la semana pasada, la Provincia alcanzó un promedio de casos que superó “el pico de la primera ola” y alertó que “recién empieza el otoño”. “Estamos haciendo todo lo posible para vacunar rápido, necesitamos el compromiso de toda la sociedad: Hacer solo lo esencial, reforzar los cuidados y quedate en casa”, completó el funcionario.

“El sistema está bastante bien porque se expandió, pero el problema es el personal. Ahora somos menos, muchos renunciaron, otros se contagiaron, otros no quieren volver. El agotamiento es máximo”, expresó en diálogo con medios gráficos, Rosa Reina, presidenta de la Sociedad Argentina de Terapia Intensivas (SATI).

Las luces de alerta del sector se encendieron hace varios días. El 1 de abril, por ejemplo, Reina ya había señalado que “la suba de casos en las terapias está impactando”. En aquel entonces, había informado que en determinadas regiones la ocupación por internaciones por COVID-19 ya superaba el 60 por ciento.