viernes 27 enero, 2023
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González Catán: pintaron una estrella amarilla en homenaje al joven que fue atropellado a la salida de un boliche

Familiares de Vladimir “Wilmar” Montenegro aseguraron que su muerte “se podría haber evitado” y manifestaron que la causa “está igual que cuando arrancó”.

Familiares de Vladimir “Wilmar” Montenegro, el joven de 22 años que falleció hace poco más de un mes luego de ser atropellado a la salida del local bailable Carolina (ex Establo), ubicado en la calle Lasalle (Ruta Provincial N° 21) entre Concepción Valle y Larre, en González Catán, pintaron una estrella amarilla en el lugar del trágico hecho.

En comunicación con El1 Digital, Juan, cuñado de Vladimir, explicó el motivo del homenaje, realizado el domingo: “Nos contactamos con la asociación Estrellas Amarillas de La Matanza y con el Municipio para pedir el permiso correspondiente. Ahora, estamos esperando que nos otorguen la señalización de la estrella, porque queremos que la gente tome conciencia de que ahí falleció una persona y de que fue una muerte que se podría haber evitado”.

De acuerdo a Juan, la causa “está igual que cuando arrancó”, aun no hay ningún detenido y “no se avanza en nada”. “Mientras tanto, el culpable sigue en su casa, como si hubiera chocado a un perro. Por eso, queremos acudir a la Fiscalía Descentralizada N° 2 de Gregorio de Laferrere para saber si en todo este tiempo hubo algún avance en la causa y si los dos testigos que había se presentaron o no”.

Seguridad vial en La Matanza

Al ser consultada sobre la situación vial en el Partido, Puntano resaltó que “es muy mala» porque «hay muchos accidentes y violencia”. “Más que choques, son asesinatos, como lo que le pasó a Vladimir. Él venía corriendo para tratar de ‘zafar’ de los patovicas del boliche, y yo creo que el conductor del auto que lo embistió tuvo que haber visto lo que estaba pasando y, mínimamente, detenerse. Pero no lo hizo, y es una vida más que se pierde y una familia que se destruye”, lamentó.

Para concluir, Puntano insistió en que, para que este tipo de flagelos disminuya o se terminen, las sanciones “tienen que ser mucho más fuertes”, sobre todo para aquellos que conducen en estado de ebriedad. “Ellos tienen que pensar que, cuando suben a un coche así, son asesinos al volante porque el auto, en ese momento, es un arma”, cerró.