domingo 05 diciembre, 2021
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La matancera que creó UBRE quiere evitar un juicio, pero Uber “se niega a negociar”

Solange Barroso, vecina de La Tablada, comenzó hace ya tres meses un emprendimiento de transporte exclusivo para madres y niños denominado UBRE, pero la multinacional le envió una carta documento para que renuncie a su marca y a su proyecto. Ella busca llegar a un acuerdo, pero, hasta el momento, el gigante tecnológico “pretende que renuncie”.

Tras un año difícil a nivel económico y laboral, Solange Barroso, una vecina de la localidad de La Tablada, comenzó un emprendimiento de remisería denominado UBRE, que se dedica al transporte exclusivo de mujeres y menores. A pesar de que Barroso realizó toda la documentación necesaria para que su trabajo sea legal y no haya inconvenientes, la empresa Uber le envió una carta documento para que desistiera de su labor en un plazo de cinco días hábiles. Barroso, asesorada por un abogado, decidió llegar a una instancia de negociación para no perder su proyecto, pero continúa a la espera de una respuesta conciliadora.

En comunicación con El1 Digital, Barroso sostuvo: “Me hicieron esperar para darme una respuesta, aunque yo apuntaba a que hubiera una negociación. Ellos pretenden que renuncie a mi marca, mi emprendimiento e identidad, y entonces pedí que me den algo a cambio porque, si no, no entiendo por qué tendría que obedecer lo que plantean”. “De esta manera, estoy tratando de no ir a un juicio. Lo que quiero es una compensación monetaria, si quieren que renuncie a mi labor. No voy a pretender de Uber unas disculpas públicas para mí, ellos se manejan de esta manera. Pero todo tiene un costo y, si quieren llegar a ese objetivo, yo tengo que pensar, después, en un nuevo emprendimiento y registrar la marca, y todo eso cuesta dinero”, señaló.

Según contó Barroso, la multinacional atendió su petición, pero no de la forma en que esperaba. “Me ofrecieron una miseria: querían darme 400 dólares, un absurdo, sabiendo la cantidad de dinero que ellos perciben, y entonces rechacé esa propuesta, porque ese dinero lo puedo ganar trabajando tranquila en el mes sin que nadie me molestaba. Se olvidaban de algunas cosas más, en ese momento, que me ofrecieron”, disparó.
Además, la emprendedora matancera comentó que la firma decidió entregar documentación en el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) y esperar a que ese organismo defina. “Si el dictamen es a mi favor, debo demostrar mi trabajo y defender mi marca, y luego seguiré con mi trabajo. Es decir, tengo derecho a seguir usándola porque hay que esperar a que el INPI brinde una resolución”, cerró.