viernes 05 marzo, 2021
Ultimas noticias

La UNLaM, también, al frente de la lucha contra el coronavirus

Capacitaciones, donaciones, trabajo en el territorio e innovación tecnológica, fueron algunas de las acciones que se llevaron adelante desde marzo. Las autoridades pusieron a disposición todos los recursos para responder a las necesidades de la población matancera.

En marzo de este año, la UNLaM se preparaba para recibir a los más de 40.000 alumnos que, desde abril, darían inicio al ciclo lectivo 2020. Sin embargo, las medidas de aislamiento hicieron imposible el retorno a clases presenciales y, como parte de la comunidad, la Universidad se puso en funcionamiento para contribuir en la pelea contra el COVID-19.
El primer paso fue la integración de la institución al Consejo de Emergencia municipal,creado para enfrentar la pandemia. En los primeros días del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio, la decana del Departamento de Ciencias de la Salud, Fabiana Lartigue, y el vicedecano del Departamento de Ingeniería e Investigaciones Tecnológicas (DIIT), Gabriel Blanco, participaron de la primera reunión virtual y ofrecieron las instalaciones para reforzar la disponibilidad de espacios de internación.
En ese encuentro, junto al Poder Ejecutivo municipal y las fuerzas vivas del Distrito, con la presencia de representantes de las iglesias, la CGT, la educación pública y privada, la Cámara de Industria y Comercio, la Federación Empresaria y la Unión Industrial, entre otros organismos e instituciones, se trabajó sobre cinco ejes: el sanitario, la concientización, el desarrollo social, económico-productivo y la cuestión educativa.
“Se planteó la situación y cómo nos íbamos a preparar para la emergencia. El enemigo es invisible, pero grande, y la única manera de cuidarnos es siendo solidarios y concientizando a la población”, planteó Lartigue, quien, además, se desempeña en el hospital Paroissien, de Isidro Casanova, y ofreció las instalaciones del Centro de Simulación Clínica, donde los alumnos de la carrera de Medicina realizan sus clases prácticas, para ampliar la capacidad de camas para aislamiento.

Así fue que los recursos de los distintos actores que constituyen la Universidad se desplegaron para responder a las necesidades de la población de La Matanza y su personal de salud. Capacitaciones, donaciones, acciones en el territorio e innovación tecnológica son los aportes que se continúan brindando desde el inicio de la pandemia.
El cuidado de la salud como bandera
Una de las primeras acciones que se realizaron fue la donación de mil barbijos por parte de la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de La Matanza (ADUNLaM) para colaborar con la prevención de los profesionales de la salud que prestan servicios en Hospital de Agudos Diego Paroissien.
“Ellos son los que ponen el cuerpo para frenar esta pandemia que puso en vilo al mundo y vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para colaborar”, manifestó el secretario general de ADUNLaM, Sergio Barberis.
Además, la Universidad confeccionó alrededor de 4.000 mascarillas que se distribuyeron entre 50 establecimientos de Salud, como la Unidad Médica Presidencial, los hospitales Paroissien, Balestrini, Ramón Carrillo y Eva Perón, y el Policlínico y el Hospital del Niño de San Justo, entre otros.
Desde el Departamento de Ciencias de la Salud, por su parte, lanzaron el proyecto UNLaM COVID-19, que guía todas las acciones institucionales para brindar soluciones al sistema de Salud en el marco de la pandemia. El mayor aporte fue el lanzamiento de un centro de telemedicina virtual para el seguimiento de casos sospechosos, contactos estrechos y personas alojadas en centros de aislamiento u hospitales del Distrito.
“Estas actividades son un aporte a la comunidad y un trabajo preprofesional que los capacita en esta nueva etapa a la que debimos adaptarnos”, destacó la secretaria académica del Departamento de Ciencias de la Salud, Gabriela Lourtau.