viernes 15 noviembre, 2019
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Se prevé una inflación del seis por ciento para septiembre con mayor caída del consumo

A horas de conocerse la cifra oficial del INDEC, la economista Clara Razu vaticinó que el índice correspondiente al mes pasado establece un escenario no favorable para el oficialismo en el presente período electoral y para el bolsillo de los que menos tienen.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer este miércoles la inflación correspondiente al mes de septiembre, de la que se prevé un porcentaje cercano al 6 por ciento. Con esta estimación, continúa el alza de precios en alimentos que afecta a los sectores medios y bajos, lo que podría afectar el voto electoral.

El último Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM), dependiente del Banco Central, publicó que la tasa de inflación para septiembre será del 5,8 por ciento, la cual es más alta que la de agosto que se ubicó en un 4,4.

Ante estas previsiones, la economista y docente de la UNLaM, Clara Razu resaltó que “va ser de alrededor del seis por ciento y se trata de un índice en donde además es duro en alimentos, el rubro que más aumenta nuevamente”. “Esto habla de otro golpe en los bolsillos de los menos favorecidos porque gastan lo poco que tienen en alimentos”, agregó en diálogo con El1 Digital.

Además, la especialista destacó que este proceso inflacionario está deteriorando la capacidad de consumo de los distintos sectores, sobre todo de los jubilados, pensionados y asalariados que “aun no han llegado a una renegociación paritaria, ni han logrado la aplicación de las cláusulas gatillo que se deberían aplicar”.

A los altos índices de precios se le suma la caída de la actividad económica que, según Razu, configuraría “el peor de los escenarios no solo para un economista sino también para la población en general, ya que se combina la falsa actividad económica, desempleo e inflación”.

Consultada por el aumento del porcentaje a diez días de las elecciones, la especialista afirmó que “no es el mejor período para un oficialismo”, ya que la caída del consumo y las constantes subas de precios va a ser un factor importante a la hora de decidir el voto por parte de los sectores afectados.

Sin embargo, la economista aseveró que el oficialismo observa que este aumento escalonado de la inflación es negativo para el propósito de la reelección y que se intenta tomar las riendas de una manera particular para poder hacer frente a la crisis económica: “Ha habido denuncias de entregas de subsidios sottovoce, es decir por abajo, de entregas de dinero a las personas como modo de ‘comprar el voto’, para paliar la caída de ingresos de la familia”.

Al aumentar los precios se disminuye la capacidad de consumo que incluye en primera instancia a los alimentos de la canasta básica, que además son los que más se vieron afectados, como “los lácteos, las harinas, las verduras y las carnes son los que más han variado sus precios en el último tiempo”, explicó Razu.

“Esto es terrible porque el aumento acelerado de precios hace que cada vez compren menos alimentos, y es por eso que vemos más gente en los comedores y muchos en la calle”, reflexionó la economista.

Con el índice de inflación de agosto ubicado en un 4,4 por ciento, se alcanzó un acumulado del 30 por cierto en los primeros ocho meses y la comparación interanual registró el 54,5 por ciento. Esto acentúa una gran distancia con respecto a la cifra estimada en el presupuesto del presente año, que se ubicaba en el 23 por ciento.

Nota elaborada por Luciana Prachas, en el marco de la cátedra Taller VI, de la carrera Comunicación Social.