martes 10 diciembre, 2019
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Una autopartista de Virrey del Pino dejó de producir y sus trabajadores denuncian vaciamiento

La fábrica metalúrgica Dino Mattioli tiene 45 años en el rubro. Desde septiembre de 2018 entró en convocatoria de acreedores. En los últimos días, la patronal informó a los empleados que «no iba a seguir la producción». Según contó un delegado, les adeudan, al menos, tres quincenas de salarios. El personal se repartió en turnos para resguardar los elementos de trabajo.

Los trabajadores de la planta metalúrgica autopartista Dino Mattioli, ubicada a la altura del kilómetro 40 de la Ruta Nacional Nº 3, localidad de Virrey del Pino, denuncian el vaciamiento de la fábrica matancera y, en consecuencia, decidieron llevar a cabo una permanencia en el lugar repartidos en turnos para resguardar sus elementos de trabajo, en el marco de la convocatoria de acreedores iniciada por los dueños de la firma en septiembre del año pasado.

La patronal les debe al menos las tres últimas quincenas del salario, además de varios años de aportes jubilatorios, según explicó a Radio Universidad el delegado Daniel Ben, quien marcó que la prioridad para las 36 familias afectadas consiste en “mantener la fuente laboral”, mientras esperan una nueva reunión con los representantes legales de los dueños de la firma propiciada por la Unión Obrera Metalúrgica, y analizan dos de los caminos posibles ofrecidos por la empresa: subastar las máquinas, intentar formar una cooperativa, o esperar la quiebra.

En conversación con el programa 5 minutos más, el representante de los trabajadores explicó: “La empresa está en convocatoria de acreedores desde el 11 de septiembre de 2018. La semana pasada, nos informaron que no iba a seguir la producción. Entonces, decidimos formar grupos de guardia acá en la empresa para resguardar las maquinarias y todo lo que hay adentro de la planta. Y estamos esperando a ver qué resolución tomamos, porque también nos ofrecieron tres alternativas: formar una cooperativa, subastar las máquinas y repartirlo, o bien esperar a que se dé la quiebra si es que el juzgado lo da y ver cómo se desenvuelve todo”.

Sobre cómo comenzó el vaciamiento, Ben detalló: “La empresa tiene 45 años en el rubro, fabrica trenes delanteros para automóviles. Desde hace cinco o seis años, (los dueños) fueron jubilando personal, no tomaron más gente. Fue un plan hecho por la fábrica para llegar a esta situación. No le echemos toda la culpa a la crisis, del país, que obviamente existe. (…) Buscaron esta situación: llevarla a convocatoria y hacer un vaciamiento. Vendieron muchas máquinas, cada vez entraron menos insumos, y así con todo. Con deudas de tres quincenas o más, más aguinaldo, viáticos. La antigüedad de la gente es de entre 30 y 25 años. Hace 15 días decidieron no comprar más nada de insumos y parar la producción”, lamentó.

Con la situación judicial aún sin atisbo de resolución inmediata, el delegado marcó que el ministerio de Trabajo actúa “como un ente fiscalizador, como la policía”, pero no aporta soluciones. “Tenemos compañeros que fueron despedidos y arreglaron indeminizaciones en seis pagos, concertadas en el ministerio de Trabajo. Les pagaron una o dos cuotas a los compañeros, y no les pagaron más. Y el ministerio nunca actuó. Ahí sí aparece este Gobierno que apoya este tipo de cosas. No quieren hacer notar que las empresas están en problemas”, señaló.

Por lo tanto, la única instancia de negociación efectiva que les queda, al menos por el momento, es a través del sindicato, la UOM. “Sobrevivimos changueando, porque trabajo no conseguimos en ningún lado. Mañana la empresa se comprometió a presentar todos los números con los abogados. Con el gremio tratamos de mantener la fuente laboral, y que paguen lo que deben”, subrayó el delegado.