Se celebra el Día Nacional del Derecho a la Identidad: una lucha que lleva el nombre de las Abuelas de Plaza de Mayo
Cada 22 de octubre, la Argentina conmemora el Día Nacional del Derecho a la Identidad, una fecha que reivindica la búsqueda de los nietos y nietas apropiados durante la última dictadura cívico-militar. La jornada coincide con el cumpleaños de Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo y una de las principales referentes de la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia.

El 22 de octubre es una fecha cargada de significado para la historia argentina. El Día Nacional del Derecho a la Identidad recuerda la lucha de Abuelas de Plaza de Mayo por recuperar la identidad de niños y niñas apropiados durante la última dictadura cívico-militar, entre 1976 y 1983. La jornada también coincide con el nacimiento de Estela de Carlotto, quien hoy cumple 96 años. Una referente que convirtió la búsqueda de su nieto en una causa colectiva por los derechos humanos.
La conmemoración fue establecida en 2004 mediante la Ley 26.001, que fijó el 22 de octubre como una jornada destinada a recordar la lucha emprendida por Abuelas de Plaza de Mayo y promover actividades educativas y de concienciación en todos los niveles. La fecha remite al 22 de octubre de 1977, cuando se constituyó la organización que, desde entonces, trabaja para restituir la identidad de sus nietos y nietas.
Una búsqueda que se convirtió en bandera
Durante la última dictadura, cientos de niños fueron separados de sus familias, secuestrados junto con sus padres o nacidos durante el cautiverio de sus madres. Muchos de ellos fueron apropiados y crecieron con una identidad falseada, sin conocer su verdadera historia ni el destino de sus familias biológicas.
Frente al terror dictatorial, un grupo de mujeres comenzó a organizarse para buscar a sus nietos. Con el paso de los años, Abuelas de Plaza de Mayo transformó esa búsqueda en una lucha colectiva que trascendió las fronteras argentinas y se convirtió en un símbolo internacional de defensa de los derechos humanos.
La organización impulsó investigaciones, promovió herramientas científicas para identificar a las personas apropiadas y sostuvo el reclamo de restitución de la identidad como un derecho fundamental.
Estela de Carlotto, una vida atravesada por la lucha
El 22 de octubre, pero de 1930, nació Enriqueta Estela Barnes de Carlotto, cuyo nombre es inseparable de la historia de Abuelas de Plaza de Mayo. Antes de convertirse en unaactivista de los derechos humanos, se desempeñaba como docente. Su vida cambió cuando su hija Laura Estela Carlotto fue secuestrada durante la dictadura, mientras estaba embarazada.

Laura fue asesinada en 1978, pero su hijo nació durante el cautiverio. Estela comenzó entonces una búsqueda que se prolongó durante 36 años, hasta que, en agosto de 2014, logró conocer a su nieto, Ignacio Montoya Carlotto.
Su historia representa la de muchas familias que todavía buscan respuestas y la de una generación que hizo de la memoria y la justicia una causa colectiva y una bandera que jamás claudicó. Desde la presidencia de Abuelas, cargo que ocupa desde 1989, Estela acompañó la búsqueda de quienes aun desconocen su origen.
La identidad como derecho humano
La identidad no se limita a un nombre o a un documento. Comprende también la historia personal, los vínculos familiares, los orígenes y la posibilidad de conocer la propia verdad.
Por eso, el Día Nacional del Derecho a la Identidad también invita a reflexionar sobre la importancia de garantizar este derecho desde la infancia y de promover el acceso a la información sobre los orígenes familiares.
La jornada interpela especialmente a las nuevas generaciones y recuerda que el trabajo de Abuelas continúa mientras haya personas que puedan haber sido víctimas de apropiación durante la última dictadura cívico-militar y todavía no conozcan su verdadera identidad.
Este 22 de octubre, el cumpleaños de Estela de Carlotto coincide una vez más con una fecha que sintetiza décadas de lucha. Su historia y la de Abuelas de Plaza de Mayo mantienen vigente una consigna fundamental para la democracia argentina: conocer la propia identidad es un derecho y recuperarla es también una forma de buscar verdad y hacer justicia.


