El microsatélite argentino ATENEA despega rumbo a la Luna para participar de la misión Artemis II de la NASA
El microsatélite argentino Atenea es uno de los cuatro elegidos a nivel mundial para integrar la misión de NASA, Artemis II, el primer vuelo tripulado a la Luna desde 1972. La ventana de lanzamiento será entre el 1 y el 6 de abril. Se trata de un avance científico sin precedentes para el país.

Esta semana Argentina protagonizará una de las misiones espaciales más relevantes de la actualidad, el lanzamiento de Artemis II, el primer vuelo tripulado de la NASA a la Luna desde 1972.
La humanidad vuelve a acercarse al entorno lunar: esta vez no habrá caminata pero sí será un nuevo capítulo en los libros de historia. La meta es construir una presencia sostenida en el espacio profundo y poder probar que todo funciona antes de dar el siguiente paso.
En este marco, nuestro país contará con la participación de ATENEA, un microsatélite que tendrá como desafío obtener datos y comunicarse a 70 mil kilómetros de distancia de la Tierra con las estaciones terrenas de la CONAE en Tierra del Fuego y Córdoba, hito que lo convertirá en el primer microsatélite argentino lanzado a la mayor distancia de la Tierra hasta la fecha.
El lanzamiento está previsto en la ventana desde el 1 al 6 de abril, desde el Centro Espacial Kennedy, en Estados Unidos. Esta fecha está sujeta a condiciones técnicas, operativas y meteorológicas.
Tecnología y ciencia argentina en el espacio profundo
El proyecto es el resultado de un trabajo articulado entre la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) junto a Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), la Facultad de Ingeniería de la UBA (FIUBA), el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la empresa VENG S.A.

Tras su despliegue en el espacio, ATENEA ejecutará una secuencia autónoma de activación y verificación de subsistemas. Luego estabilizará su orientación y comenzará a transmitir telemetría (estado de salud general) hacia las estaciones terrenas en Tolhuin (Tierra del Fuego) y en Córdoba.
Comenzará entonces la comunicación más lejana lograda hasta el momento con un microsatélite argentino. La operación implica poner a prueba capacidades de seguimiento, recepción, procesamiento de datos y gestión remota, en un escenario de alta complejidad técnica. Esta misión permitirá validar capacidades del segmento terreno para la operación de misiones satelitales más allá de la órbita terrestre baja.

