Cómo es la empresa matancera con alcance y popularidad en todo el país
Orlando Canido, dueño de la emblemática empresa de bebidas Manaos, compartió su experiencia en el desarrollo de la marca y los desafíos que atraviesa.

Refres Now es el nombre de la empresa de bebidas dueña de la reconocida marca de gaseosas Manaos, que posee una imponente planta de producción en la localidad matancera de Virrey del Pino, considerada no solo una de las más grandes de La Matanza, sino del continente. En el marco de una visita a la histórica planta, El1 dialogó con su dueño, Orlando Canido.
Canido habló de los inicios de la empresa y de la confianza que siempre tuvo en el producto, más allá de la frontera matancera: “En el 2004, cuando arranqué, había 24 fábricas, hoy, quedan seis. Era un popurrí de precios hacia abajo y, cuando se baja el precio, baja la calidad”. “Cuando puse la fábrica en Virrey del Pino me propuse hacer una gaseosa de calidad”, aseguró.
En ese sentido, sostuvo: “No me fijé en que fuera la gaseosa más barata, sino que sea la más rica. Y eso me llevó al éxito, ese fue el gran acierto”. “El producto Manaos tiene lo mejor del mundo. Todo se complementa para que sea un producto sobresaliente. Tenemos capacidad para poder llenar un millón de paquetes por día”, detalló.
Además, se refirió al eslogan emblema de la marca, instalado hace años en el imaginario colectivo de los argentinos: “Cuando salió la publicidad en la que nació la famosa frase “Vamos Manaos” no me dio más ventas, pero sí me diferenció del resto”. “Categorizó la marca y la hizo distinta del resto”, destacó.
Sobre las diferentes variedades de la gaseosa, señaló: “Históricamente, el sabor cola es el que más elige la gente. En verano, puede que este gusto baje un poco y aumente lo que es frutado, como lima, naranja y pomelo”. “Cuando sacamos un producto es porque ya está analizado y sabemos que es muy bueno”, agregó.
Sacrificio y apoyo
Por otra parte, durante la visita del Centro Universitario Empresarial (CUE) perteneciente a la Secretaría de Extensión de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) a la fábrica, en conjunto con la Cámara de Industria y Comercio de Virrey del Pino, el empresario santiagueño hizo hincapié en que “es importante estar actualizado para no quedar afuera” y en la competencia con otras marcas del rubro en el país: “Yo, con las empresas de gaseosas argentinas, compito, pero no somos enemigos”.
“Siempre tuve el deseo interno de que todo iba a salir bien. Con inteligencia y sacrificio, salí para adelante. Logré tener amigos y gente que acompañara la empresa y que creyera en mí y me apoyara. Aprendí de chico la honestidad y la cultura del trabajo”, valoró, y concluyó: “La Matanza tiene trabajadores y emprendedores muy buenos, y más con estudio”.

