Nacho, el chico matancero de 15 años con displasia esquelética, volvió a su casa adaptada
Desde la Obra del Padre Mario habían impulsado una campaña solidaria para reacondicionar la casa familiar y convertirla en un espacio donde el adolescente pueda continuar su recuperación.

Tras largos meses de rehabilitación luego de ser sometido a una operación por la displasia esquelética que le diagnosticaron en 2025, Nacho, el matancero de 15 años de González Catán, regresó a su casa totalmente adaptada para continuar su recuperación.
A través de una campaña solidaria impulsada desde la Obra del Padre Mario, y en el marco del trabajo comunitario y religioso que realizan en el territorio, recaudaron fondos para reacondicionar la casa familiar y convertirla en un espacio habitable para Nacho y sus necesidades.
La cirugía se realizó en noviembre pasado. Por ocho meses, el adolescente avanzó favorablemente en su recuperación, lo que le permitió regresar a su hogar. “El campeón volvió a casa. Después de tanta espera, de tanto camino recorrido, de tantos días difíciles y de tanta fuerza, lo vimos entrar por esa rampa que alguna vez soñamos construir”, compartió la familia a través de redes sociales.
“Lo vimos bajar, mirar a su casa y abrazar a su mamá. En ese abrazo estuvo todo: la emoción de una familia, la alegría de una comunidad y la certeza de que, cuando la solidaridad se une, puede transformar una historia”, expresaron. En este contexto, agradecieron el apoyo de la comunidad.
“Queríamos decir, simplemente, gracias. A cada persona que donó, compartió, acompañó y creyó. Nacho volvió a su casa con el corazón lleno de abrazos”, aseguraron. Analía, la madre del adolescente, expresó su emoción ante el regreso de su hijo: “Estoy muy feliz, esperé mucho a mi nene. Estoy muy emocionada, él esperó mucho esto, y yo también”.

La displasia esquelética de Nacho
Las displasias esqueléticas constituyen un grupo amplio de enfermedades de origen genético caracterizadas por la organización anormal del tejido óseo y cartilaginoso. Son infrecuentes, aunque colectivamente integran un grupo significativo que afecta de forma primaria a la formación, el crecimiento y/o la homeostasis del hueso y el cartílago.
Estas afecciones se producen debido a cambios en el ADN que afectan la forma en que se forman y crecen los huesos. Las displasias esqueléticas se engloban en dos categorías principales: osteocondrodisplasias (más generales y que afectan a varios o a todos los huesos del cuerpo) y disostosis (que afectan a un hueso o a un grupo de huesos en la misma zona).
Los tratamientos pueden variar según la afección específica, pero generalmente incluyen medicamentos para fortalecer los huesos y mitigar los efectos de la osteogénesis imperfecta, ortesis (dispositivos que brindan soporte al cuerpo del paciente), fisioterapia para ayudar a mejorar la fuerza y el equilibrio, y cirugías para reparar el daño o intentar prevenir que este empeore.

