Aumentos: el Gobierno adelantó qué pasará en julio con los combustibles
Se evalúa postergar la actualización de un impuesto para que no se disparen los precios del sector debido a que los combustibles tienen peso directo sobre los costos del transporte, la logística, la producción agropecuaria y la movilidad particular.

El Gobierno nacional adelantó que evalúa volver a postergar la actualización del impuesto a los combustibles con la intención de amortiguar los precios de la nafta y el gasoil, y el inminente traslado a la inflación. Los combustibles representan uno de los sectores que más aumentó en lo que va de gestión de Javier Milei.
La postergación de este impuesto se dispuso por última vez en junio, cuando el Gobierno lo hizo hasta julio sobre las subas pendientes en los impuestos sobre los combustibles líquidos y al dióxido de carbono. La decisión también impactó en la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil.
La cuestión es importante para que no se disparen los precios del sector debido a que los combustibles tienen peso directo sobre los costos del transporte, la logística, la producción agropecuaria y la movilidad particular. Por ello, cada actualización impositiva se traslada a los surtidores y, luego, al resto de la cadena de precios.
Una medida utilizada
El Ejecutivo utiliza la postergación de este impuesto como una herramienta para moderar los aumentos en los combustibles y evitar que la inflación se dispare. Por eso, los tributos sobre los combustibles líquidos y el dióxido de carbono se actualizan según la inflación del INDEC, pero, desde 2024, se establecen sucesivos diferimientos.
En este sentido, en el reciente Decreto 405/2026 que aplicó la última postergación, se argumentó que el objetivo era estimular el crecimiento de la economía “a través de un sendero fiscal sostenible”. Asimismo, el Gobierno contempla que el mercado monitorea la evolución del petróleo internacional y los mecanismos para evitar alzas abruptas en los surtidores.

