Ariana sigue en la búsqueda de un corazón: «Está primera en la lista de espera»
La bebé de casi nueve meses, oriunda del barrio Almafuerte de La Tablada, fue diagnosticada con una miocardiopatía dilatada con difusión severa del ventrículo izquierdo y necesita de este órgano vital para poder tener una vida normal.

A pocos días de cumplir nueve meses de vida, Ariana, una bebé oriunda del barrio Almafuerte de La Tablada, continúa esperando un corazón que le permita abandonar la internación y continuar con una vida normal. Debido a una miocardiopatía dilatada con difusión severa del ventrículo izquierdo, se encuentra en el primer lugar de la lista de trasplantes del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI).
Tras ser diagnosticada en unas vacaciones familiares en la provincia de Salta, la pequeña recibió tratamientos en dos hospitales antes de continuar en el Hospital Italiano de la Ciudad de Buenos Aires. En comunicación con El1, Brenda Vera, madre de la pequeña, brindó una actualización sobre el estado de salud de su hija.
“Ella está bien y estable, aunque por supuesto hay días donde está inquieta y decaída. Sigue creciendo bien y sana, pero necesita de un corazón que funcione bien. Ella nunca salió de la lista de emergencia y sigue primera, así que cuando aparezca un corazón compatible, será para ella. Todavía no ocurrió, pero no perdemos la fe”, compartió.
Para que un corazón sea compatible con Ariana, debe ser de un bebé o de un niño o niña de no más de dos años. “Ella es una bebé grande y podría recibir el órgano de una persona de hasta dos años, pero también tendría que ser compatible con su sangre y contextura física. Mi hija ahora pesa un poco más de diez kilos y mide 74 centímetros de largo aproximadamente”, indicó Vera.
La esperanza de la familia de Ariana
Mientras continúa la espera por el órgano vital, Ariana deberá continuar bajo estrictos cuidados en el Hospital Italiano. “Un año atrás, ella pasó las Fiestas en mi panza, pero nunca nos imaginamos que un año después íbamos a estar en un hospital. Sin embargo, yo voy a estar siempre a su lado hasta que le llegue su corazón”, destacó su madre.

Para poder estar cerca de su hija, Vera se encuentra momentáneamente viviendo en una casa ubicada a dos cuadras del nosocomio brindada para personas que se encuentran atravesando situaciones similares. Asimismo, dejó su trabajo para dedicarse en su totalidad a los cuidados de la bebé.
“En los últimos cinco meses, habré ido a mi casa dos veces como mucho. Estoy todo el día acá con Ariana. Incluso aprendí a colocarle ciertos medicamentos que, en muchas ocasiones, solo deja que lo haga yo. A veces no permite que las enfermeras la mediquen, pero conmigo no tiene problema”, destacó.
Donación pediátrica: una segunda oportunidad de vida
Por otra parte, Vera hizo hincapié en la donación pediátrica. “Entiendo que es difícil que alguien te consulte sobre la donación de órganos cuando estás atravesando un momento tan triste y doloroso como el fallecimiento de un hijo. Pero sí me parece importante destacar que, a pesar de esta pérdida, una parte del niño puede seguir viviendo dentro de otro chico. Los órganos no van al cielo, y lo mejor sería que le den otra oportunidad a quienes la necesitan”, expresó.
Por último, aseguró que, al donar órganos, se regala vida. “Con el corazón que necesita, mi nena va a poder aprender a caminar, a gatear, a hablar y a tener una vida normal. Si llegamos a encontrar un corazón, me gustaría que los donantes la conozcan a mi hija, ya que le estarían regalando una nueva vida gracias a su angelito donante”, cerró.

