Sin acuerdo salarial, la UTA advirtió sobre un posible paro de colectivos en el AMBA
De no recibir una nueva oferta por parte de las entidades empresarias, el gremio impulsará “medidas de acción gremial inmediatas”. La próxima audiencia entre las partes tendrá lugar el próximo viernes 30 de enero.

Las negociaciones paritarias entre los trabajadores de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las cámaras empresarias continúan intensificándose. Sin llegar a un acuerdo salarial, y tras rechazar la oferta del uno por ciento de aumento, el gremio del transporte anunció que, de no lograrse la firma de un nuevo aumento en la próxima audiencia, podrían impulsar un nuevo paro de colectivos en el AMBA.
Mediante un comunicado, la UTA aseguró que la realidad “no admite más dilaciones ni respuestas evasivas”. “Resulta imposible pasar por alto que los trabajadores del transporte automotor de pasajeros atraviesan una situación económica sumamente delicada, con necesidades urgentes e inmediatas de cobertura”, indicaron desde el gremio.
Asimismo, informaron que las entidades empresarias “conocieron el pedido salarial” y lo asumieron como “viable”, pero manifiestan “no acceder al mismo por no contar con los fondos suficientes para hacerle frente”.
“En este contexto, y atento a la convocatoria a audiencia por parte de la Autoridad Laboral y a la activa intervención por parte de las nuevas Autoridades de Transporte y Economía, esta organización sindical manifiesta al solo efecto conciliatorio y en la búsqueda de mantener la paz social, que esta parte accede dejando expresamente planteado que asistiremos a la próxima audiencia convocada para el día viernes 30 de enero a las 11. De no lograrse firmar el aumento salarial, se anunciarán inmediatamente medidas de acción gremial”, confirmaron desde la UTA.
Paro de colectivos en el AMBA: la postura de las cámaras transportistas

En tanto, desde las cámaras transportistas (AAETA, CEAP, CETUBA, CTPBA y CEUTUPBA) alertaron que el transporte automotor de pasajeros continúa atravesando una situación económica, financiera y operativa “crítica y excepcionalmente grave” que colocó a un número de empresas en un estado de “extrema fragilidad patrimonial y operativa”.
“El sector se ve forzado a operar con ingresos estructuralmente insuficientes, en un contexto de incremento constante y acelerado de los costos operativos esenciales. Todo ello agravado por persistentes distorsiones tarifarias y la falta de actualización adecuada, regular y oportuna de los mecanismos de compensación económica, generando un estrangulamiento financiero severo que compromete la presentación normal, continua y segura de los servicios”, explicaron.
Como resultado, aseguraron que numerosas empresas atraviesan una situación “cuasi terminal” caracterizada por la imposibilidad material de afrontar obligaciones básicas e ineludibles propias del giro societario y un impacto inmediato sobre la continuidad del sistema.

